Si los tratamientos orales no son eficaces existen las técnicas de infiltración para “llevar” los fármacos al lugar adecuado. El fármaco se introduce en una jeringa y se coloca en la zona adecuada con la ayuda de una aguja.
No todas las infiltraciones son iguales. las más conocidas por los pacientes son dolorosas y se realizan sin “ver” el lugar donde llega la punta de la aguja. Esta técnica “a ciegas” se basa en la destreza del infiltrador. Pero las infiltraciones son técnicas de precisión, no deberían hacerse si no se “ve” el punto concreto en el que debemos situar la punta de la aguja.
Con la Ecografía podemos ver “en tiempo real” todo el proceso y asegurar que el fármaco es depositado en el lugar adecuado. Además, permite realizar la anestesia del recorrido de la aguja. Así conseguimos que las infiltraciones no sean dolorosas mientras introducimos la aguja.
La ecografía nos permite infiltrar las articulaciones, tendones, músculos, ligamentos, y bursas inflamadas evitando la punción de otras estructuras importantes como nervios y arterias. Aporta seguridad y conseguimos que las infiltraciones se realicen sin dolor.
La ecografía necesita de un aprendizaje y de habilidades que deberían poseer todos los médicos dedicados al Tratamiento del Dolor. No debería realizarse ninguna infiltración sin la ayuda de la ecografía. En nuestra unidad disponemos de un ecógrafo de nueva generación que nos permite realizar las técnicas con precisión y sin apenas dolor.
