En el tratamiento del Dolor es necesaria la realización de técnicas de precisión para infiltrar fármacos o para las técnicas de radiofrecuencia.
Para acceder al lugar adecuado es necesario ver la aguja. Hay diferentes opciones para poder realizar las técnicas con exactitud. Disponemos de la ecografía cuando las punciones se realizan en tejidos blandos y superficiales, y de los rayos X (rX) cuando la punción debe realizarse cerca o detrás de los huesos.
La utilización de rX para el tratamiento del dolor era un recurso muy utilizado en el pasado. Actualmente esta en retroceso siendo sustituido por la ecografía. Pero la ecografía no puede “ver” detrás de los huesos, y los rX siguen siendo imprescindibles cuando se trata de infiltraciones en las cercanías de la columna vertebral. La utilización de líquidos que son opacos a los rX (contraste radiológico) permite asegurar que el líquido administrado entra en el interior de la columna o en la cavidad rodeada de huesos que queremos infiltrar.
Durante la infiltración con rX se puede ver el recorrido de la aguja y se realiza anestesia local del trayecto, lo que aporta comodidad al ser una infiltración poco dolorosa.
Aunque es una técnica compleja, es segura y eficaz en las manos adecuadas. Con los rX se consigue analgesia duradera cuando la causa del dolor está originada en la artrosis de las articulaciones de la columna, síndrome de facetas lumbares o cervicales, lumbo-ciática, dolor por compresión causada por hernia de disco intervertebral.
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