Una de las causas más frecuentes de dolor muscular es la de las articulaciones cercanas
Las lesiones de las articulaciones, lesiones menores pero molestas, condicionan a los músculos cercanos, los músculos trabajan en exceso intentando compensar la lesión de la articulación, y acaban enfermando.
El tratamiento de este tipo de dolor muscular debe ser tratado, primero, intentando acceder a la articulación, pero esto no siempre es posible. Entonces hay que intentar conseguir que los músculos dejen de doler. Los tratamientos orales no suelen ser efectivos, también se recurre a tratamiento con fisioterapia que suele ser insuficiente.
Es entonces cuando hay que intentar llevar los fármacos necesarios al músculo enfermo. Y esto se consigue con una infiltración, se localiza en músculo con ecografía, se punciona la piel cercana y se visualiza la aguja directamente mientras esta llega al músculo enfermo y no a otro. Este proceso debe acompañarse de la anestesia local del lugar de punción para que el dolor de la infiltración sea el menor posible.
En ese momento se administra el anti-inflamatorio y el relajante muscular adecuado para conseguir que el músculo se relaje, que ceda la contractura que produce el dolor. Una vez desparecida la contractura el tratamiento con fisioterapia es efectivo y se consigue la desaparición del dolor, aunque no se cure la lesión de la articulación.
Este tratamiento debe realizarse las veces que sea necesario para que la fisioterapia sea efectiva.