Llamamos dolor de lumbalgia crónico ó lumbar crónico, al dolor situado en la parte baja de la espalda. Las causas del dolor lumbar son múltiples y, generalmente, coinciden en el mismo paciente.
Es posible tener dolor lumbar por degeneración o deshidratación de los discos intervertebrales (dolor discogénico), por artrosis de las pequeñas articulaciones intervertebrales (dolor de facetas vertebrales), por compresión de alguna de las raíces nerviosas (dolor radicular), por inflamación de la articulación sacroilíaca (dolor por sacroileitis), por contractura de los músculos que se insertan en la columna importantes para la deambulación (dolor miofascial). Cuando más de una causa coinciden el mismo paciente el dolor no siempre es igual, cambia la intensidad de un día a otro, y la localización. A veces duele más al hacer un movimiento o aparece en episodios agudos que nos inmoviliza durante días o semanas.
El dolor lumbar es único, pero las causas son varias, y al coincidir, cada una de ellas aporta su porción de dolor al cuadro global de dolor.
No existe una infiltración única para conseguir la desaparición del dolor lumbar. Existe una infiltración para cada una de las distintas causas que contribuyen al dolor y a la discapacidad en general.
Es importante identificar todas las pequeñas causas y las infiltraciones necesarias para cada una. Una vez conseguido el tratamiento se convierte en un programa de infiltraciones que va tratando secuencialmente cada una de ellas hasta conseguir recuperar la autonomía perdida por el dolor lumbar intenso.
